lunes, 12 de octubre de 2009

Pronunciamiento de compañeros, amigos y camaradas de Ramsés Villarreal

Dicen que los investigadores y sectores sociales nos referimos a la criminalización de la protesta cuando se da la aplicación del código penal, los delitos y penas que el mismo contempla, a modalidades de activismo y de la protesta social, con el fin de debilitarla o desorganizarla.

¿No han empezado a sospechar que esto está sucediendo cada vez mas en nuestro país?

Lo más grave de esta situación que les queremos plantear, es el terror que el gobierno en turno están infringiendo a cualquier sujeto que se digne a tener una posición crítica, dentro y fuera de las esferas académicas, dentro y fuera de las organizaciones sociales, los colectivos y grupos que trabajan para intentar transformar la decadencia en la que nuestra sociedad está inmersa, a través de esta práctica.

Ya no sólo se conforman con criminalizar la protesta de movimientos como el de los compañeros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra como lo hicieron en el 2001, si no que descaradamente hacen uso y desuso de la aplicación del código penal para detenerlos con acusaciones exageradas y justificar el uso de la violencia con la que reprimieron a este movimiento en el 2006, para imputarles penas máximas a los que el gobierno reconoce como lideres morales, o a los compañeros que les sirven para darle “una lección” a cualquier sujeto consciente o que estuviera de casualidad cerca de este movimiento: como es el caso de los compañeros que les imputaron más de 30 años de prisión y que se encuentran recluidos en el molino de flores.

Hacen uso y desuso de la aplicación del código penal para irrumpir en una comunidad y violentar todos sus espacios, detener con lujo de violencia a más de 200 personas que se encontraban en San Salvador Atenco el 3 y 4 de mayo del año mencionado, hacen uso de los medios de comunicación para descalificar cualquier consciencia crítica y han dejado libres a los violadores y asesinos que perpetuaron esta barbarie.

Ya no solo se conforman con desacreditar a las comunidades zapatistas, si no que las aíslan, comunidades legítimamente autónomas: desde su composición de gobierno hasta su sustento económico, y las rodean de campos de concentración militares con el pretexto de combatir el narcotráfico, sin tener lógica en sus acciones.

Ya no solo se conforman con acusar de porros a los estudiantes que defendieron la legítima idea de una educación pública y gratuita, sino que ahora los acusan de terroristas, también, y así muchos ejemplos más podríamos poner.

Es claro que durante muchos años, los gobiernos que hemos padecido le sirven al capital, a las empresas privadas, a los monopolios y a los grupos de poder que gobiernan y aprovechan su posición para saquear al país. Como dice Francisco López Bárcenas en un artículo que escribió para La Jornada que se titula “La criminalización de la protesta social” y cito a la letra: Los resultados de estas prácticas ilegales de contención del descontento popular están a la vista. Cada día crece el número de detenidos en las cárceles mexicanas por su participación en movimientos populares, por más que las autoridades judiciales se esmeren en formular acusaciones para procesarlos por delitos comunes. De la misma manera aumentan las campañas de desprestigio contra los defensores de los derechos humanos y asesores de quienes en esos grupos participan; así se busca deslegitimar sus esfuerzos en la defensa de sus derechos, pues quienes las fomentan saben que el mejor apoyo que éstos tienen para respaldar su labor es la opinión pública. Si esto no los convence de desistir de su empeño queda el recurso de la amenaza directa, contra ellos y sus familiares. Lamentablemente eso no es todo: junto con las detenciones, campañas de desprestigio y amenazas también aumenta el número de desaparecidos por motivos políticos.

En este contexto que estamos tratando de enmarcar, les queremos informar que el día miércoles detuvieron a un compañero de nuestra casa de estudios, un compañero consciente de la situación de nuestro país y familiarizado con las prácticas de los gobiernos que hemos presenciado muchos de nosotros. Este compañero se llama Ramses Villareal Gómez, estudiante de la carrera de sociología el año pasado y realiza actualmente su servicio social en la revista Argumentos que pública esta universidad.

Ramses, que por cierto, salió con uno de los mejores promedios de su generación, fue sacado de un microbús por un comando de la AFI, lo tuvieron dando vueltas por unas horas y fue presentado al MP que se encuentra por el metro camarones, hasta las diez y media de la noche lo dejaron comunicarse con su hermano a quien le informó que lo habían detenido, esto por las acciones directas acometidas contra cajeros automáticos, tienda de ropa, etc.

Todos los medios de comunicación oficiales ya tenían esta información y descalificando al compañero hicieron uso de su ventaja, enjuiciándolo antes de que él pueda refutar lo que se está diciendo.

Queremos mencionar que Ramses fue activo en la UNAM, en distintas acciones, lo que lo llevo a que lo expulsaran, la LIMEDH (Liga Mexicana de Derechos Humanos) en ese caso se pronuncio a su favor, y explico como las autoridades del a UNAM lo acusaron de porro, cuando sus acciones eran para denunciar y combatir a los porros. La información está en la red, pueden verificarla, ya que el gobierno está utilizando esta situación para descalificar al compañero.

Hay mucha información con datos muy imprecisos, por ejemplo dicen que la PGR tiene una identificación de él, una foto que sacaron de uno de los cajeros en donde se llevaron a cabo las acciones mencionadas, sólo que la foto que publican la pudieron tomar de cualquier cajero, y es su “prueba” más contundente para acusarlo de terrorismo, esto implicaría para el compañero de 6 a 40 años de prisión, por cierto la foto que publican, los que llegamos a conocerlo no la reconocemos, es decir no tienen sustento, y los medios de comunicación se están encargando de enrarecer más la situación, ligándolo con organizaciones de acción directa, las cuales ya deslindaron a Ramses de sus acciones.

No tenemos nada en contra de los colectivos u organizaciones que utilizan la vía de la acción directa o métodos de confrontación, es otra forma de lucha para nosotros legítima, sin embargo sabemos que no es la forma de accionar de Ramses.

La esposa del compañero, también nos refirió que durante la detención le fue ofrecida la oportunidad de ser testigo protegido a cambio de que señalara a otros activistas, fue presionado psicológicamente con torturarlo, asesinarlo, violar a su esposa y detener a sus familiares.


El día viernes 2 de octubre, gracias al trabajo realizado por el colectivo de abogados zapatistas que tomaron el caso de Ramsés, y frente a la incapacidad del Ministerio Público de fabricar pruebas y a la ilegalidad de su detención un juez, consecuente con la ley, ordenó su inmediata liberación, sin embargo, las falsas acusaciones de las que ha sido sujeto Ramsés siguen vigentes al igual que decenas de luchadores sociales quienes se ven reprimidos con la amenaza de activar las ordenes de aprehensión que penden sobre sus cabezas si realizan actos críticos en contra de los malos gobiernos. Estrategia bastante conocida en el país.

Compañeros, esta situación es muy complicada pero necesariamente la tienen que conocer, es un estudiante de esta casa de estudios, y creemos que es indispensable que nos demos cuenta de cómo se vienen las cosas para los siguientes años y en especifico para algunos sectores, como el nuestro.

Creemos que cualquiera que sea estudiante puede llegar a encontrarse con esta situación, la lógica con la que se ha manejado este gobierno, no le garantiza a nadie estar exento de estos atropellos, por lo que consideramos indispensable pronunciarnos y exigir a las autoridades de la universidad que se pronuncie en contra de esta ilegalidad y que intervengan por el compañero, que los abogados de la UAM auxilien a Ramses en esta barbarie que se está cometiendo.

Si dejamos que este contexto avance, los estudiantes nos encontraremos en una situación peligrosa para los años que vienen, ya que estamos siendo violentados en nuestras garantías individuales y sería posible que se repitiera la consigna, que hace ya más de cuarenta años se padeció en las universidades de nuestro país, es decir, seriamos sinónimo de revuelta por el conocimiento que nos ha dado nuestra formación universitaria y por lo tanto, un blanco fácil para estos grupos de poder y sus prácticas.

Aprendamos de lo que sucedió hace tres años en San Salvador Atenco, en donde muchos de los compañeros y compañeras que fueron detenidos, solo salían a sus actividades cotidianas y aun así fueron reprimidos, este gobierno no distingue, a quien participa, y a quien no, a la hora de reprimir.

Necesitan justificar sus jugarretas y no dejar que nuestro pueblo, se dé cuenta de lo que está pasando en los distintos sectores de nuestra sociedad, prefieren descalificar a toda costa, cualquier intento de expresión crítica, no distingue entre una participación, consciente, solidaria o activa, más aun no distinguen el que no se haya participado en los hechos, como le está sucediendo a este compañero, sólo reprime y justifica sus acciones.

Si dicen que la criminalización de la protesta es la aplicación del código penal a conveniencia, este es un caso claro. El gobierno Federal no tiene a quién inculpar físicamente, por las acciones que estas organizaciones han llevado a cabo, y su desesperación por la rendición de cuentas que les están exigiendo los poderosos, les hizo buscar a un chivo expiatorio, para poder simular un ambiente de “seguridad, que tanto requiere nuestra ciudad”.

No se les ha ocurrido pensar que la violencia que se está manifestando en nuestra sociedad, deviene de la falta de respuestas de su gobierno a la crisis que estamos padeciendo, del descaro con el que se presentan, saqueando nuestro país sin ninguna reprimenda legal, de la sobrexplotación laboral que practican sus empresarios y monopolios, y por supuesto de la misma represión con la que han contestado a las diversas manifestaciones de inconformidad que se dan.

Pero si queda claro a quién le deben lealtad, ya que las acciones que se han ejecutado, son acciones que se han hecho en contra de sus elites empresariales, no se ha violentado al pueblo, ni dañado su integridad.

Entonces a quién está defendiendo este gobierno, qué entiende por “terrorismo” y más aun, a quién están mandándole un mensaje las organizaciones que se adjudicaron los hechos, ¿Al pueblo o a estos grupos de poder que han venido saqueando nuestro país?

Repetimos:

¿A quién defiende el gobierno y de quién los defiende?

Castigo a los responsables de los crímenes cometidos contra Ramsés Villareal

Libertad a todos los presos políticos de todo el país

Ningún joven más criminalizado por pensar

La vergüenza del silencio: Caso Ramsés Villareal

México DF, 4 de octubre de 2009

A la comunidad universitaria de la UAM

A la comunidad universitaria de todo el país

Al pueblo de México:


La vergüenza del silencio.


El pasado miércoles 30 de septiembre el Estado mexicano ha lanzado un mensaje criminal en contra del pensamiento crítico y activo de la Universidad Pública y la respuesta sigue en espera. Nuestro compañero Ramsés Villarreal Gómez, estudiante de la carrera de sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana fue ilegalmente detenido –lo que reconoció el juez 15 de distrito de procesos penales federales Ranulfo Castillo Mendoza quien ordenó su liberación inmediata- y ridículamente acusado del delito de terrorismo.

Ramsés fue brutalmente secuestrado por la Policía Ministerial (antes AFI), bajándolo del microbús que lo transportaba a la Unidad Xochimilco de nuestra casa de estudios en un exagerado operativo con cerca de 30 agentes. Su rostro fue cubierto con una bolsa de plástico y envuelto con sabanas dejándolo en un completo y humillante estado de indefensión.

Ramsés, estudiante de excelencia, fue torturado durante horas dentro del vehículo en el que lo transportaban amenazándolo con que sería asesinado y que su cuerpo sería arrojando en un lugar donde jamás sería encontrado; fue amenazado con que su familia sería detenida y tratada del mismo modo como el que padecía en ese momento; fue amenazado con que su madre, su compañera y su sobrina de 2 años serían capturadas y violadas; fue torturado e intimidado durante horas como parte de una estrategia para debilitarlo y obligarlo a confesar y denunciar a otros jóvenes de haber realizado actos que no pueden demostrar simplemente porque no los cometieron.

Ramsés, fue puesto a disposición del Ministerio Público diez horas después de su secuestro y fue hasta ese momento en el que pudo comunicarse con su familia que ya tenía cuatro horas de angustia tratando de localizarlo. Mientras llegaba su familia y se conseguía a un abogado, el Ministerio Público presionaba para que Ramsés declarara e incluso se le ofreció protección si acusaba a otros jóvenes que él ni siquiera conocía. Por su parte, los medios de comunicación masiva, cómplices del Estado, lanzaban una campaña de desprestigio y condena en contra de nuestro compañero que se acentúo durante los dos siguientes días. Ante la falta de pruebas y en un acto desesperado por fabricarlas, el jueves 1º de octubre, la Policía Federal asaltó no solo el hogar de Ramsés, sino también la de sus padres, despojándolos de equipo de computo, dinero y pertenecías personales, de tal modo que además de la tortura y secuestro, se sumaron los delitos de robo y allanamiento a la lista de crímenes que perpetró el Estado.

El viernes 2 de octubre, estudiantes, profesores y trabajadores de la UAM, alarmados frente a esta clara injusticia exigieron el apoyo de las autoridades universitarias, mismo que no se ha manifestado. Sin embargo, el mutismo de las autoridades universitarias se contrastó en la marcha que por la tarde y a propósito de la conmemoración del mayor acto de represión cometido por el Estado mexicano en contra de los jóvenes y estudiantes críticos del que se tenga memoria en las últimas décadas, en el que individuos, colectivos y organizaciones sociales se solidarizaron con nuestro compañero y exigieron su inmediata liberación y castigo a los responsables de los crímenes cometidos en su contra.

Esa misma noche, gracias al extraordinario trabajo realizado por el colectivo de abogados zapatistas que tomaron el caso de Ramsés, y frente a la incapacidad del Ministerio Público de fabricar pruebas y a la ilegalidad de su detención un juez, consecuente con la ley, ordenó su inmediata liberación, sin embargo, las falsas acusaciones de las que ha sido sujeto Ramsés siguen vigentes al igual que decenas de luchadores sociales quienes se ven reprimidos con la amenaza de activar las ordenes de aprehensión que penden sobre sus cabezas si realizan actos críticos en contra de los malos gobiernos. Estrategia bastante conocida en el país.

Si bien aún hay largo camino para limpiar el nombre de Ramsés y castigar a los responsables de estos hechos, es posible hacer algunas reflexiones al respeto de lo sucedido: la impunidad sobre los derechos humanos que existen en el país; la crueldad con la que el Estado trata a los luchadores sociales, llenando de inocentes las cárceles que deberían estar ocupadas por los verdaderos criminales (muchos de ellos, políticos corruptos); la criminalización que se hace en este país en contra de sus jóvenes y estudiantes por el simple hecho de criticar abiertamente las malas prácticas de los distintos gobiernos; y en particular, el mutismo cómplice y vergonzoso de nuestras autoridades universitarias ante violaciones inaceptables que sufre los miembros de nuestra comunidad universitaria.

Al respecto de este último punto es imprescindible que la comunidad universitaria juzgue y condene la tibieza de las autoridades que actualmente conducen el destino de nuestra Universidad. Desde sus inicios la UAM, en su carácter de universidad pública, ha sido una institución preocupada por los grandes problemas del país, sus académicos, trabajadores y estudiantes han mostrado durante 35 años una responsabilidad ejemplar y activa para colaborar en los temas más urgentes y significativos de la vida nacional. Sus académicos permanentemente han diseñado e impulsado programas de investigación que generen soluciones a temas como los de la pobreza, las salud, el empleo y la defensa de recursos naturales, entre otros; sus trabajadores han creado una organización sindical independiente y solidaria de los movimientos sociales más justos que permanentemente defienden no solo los derechos de sus propios trabajadores sino también los de otros; y sus estudiantes han sido año con año reconocidos nacional e internacionalmente por su iniciativa, trabajo comunitario y su capacidad innovadora. El reconocimiento académico de la UAM la ha colocado, a pesar de los difíciles tiempos que ha pasado, como una de las mejores universidades del país con una contundente visión social.

Es por ello, que ante una flagrante violación de los derechos individuales y humanos que uno de sus miembros ha sufrido por parte del Estado, la respuesta inmediata del conjunto de la comunidad es la indignación. La obligación de toda la universidad es exigir el castigo a los responsables, y desde luego, la obligación de las autoridades es colaborar sin titubeos y con todos los recursos posibles con los que cuenta nuestra casa de estudios en defender la integridad física y moral de uno y de todos sus miembros. Esto, manifestado con apoyo legal, psicológico, informativo o político. Sin embargo, ante el caso de Ramsés la respuesta ha sido un vergonzoso silencio.

Una universidad de tanto prestigio como la nuestra requiere de autoridades de la altura del Dr. Ignacio Chávez quien, a pesar de ser un hombre vinculado al sistema político de su época, tuvo el valor y la ética necesaria para llamar a la defensa de las garantías universales y universitarias. Una universidad como la nuestra, con su corta pero profunda historia, requiere de autoridades con la capacidad de distinguir las condiciones de su tiempo y dejar constancia de la responsabilidad y valor de la universidad pública, una universidad como la nuestra requiere y merece autoridades que defiendan la generación del conocimiento crítico, participativo y comprometido con los grandes problemas del país como marca nuestra ley orgánica.

Sin embargo, esto no es así. El Dr. José Lema Labadie, actual rector de nuestra universidad, ha callado sobre las indignantes agresiones de las que ha y sigue siendo sujeto Ramsés. Al más puro estilo foxista de la penosa y criticada frase “¿y yo porqué?”, el Dr. Lema se convierte en un cómplice de estas vejaciones. ¿Qué garantías institucionales existen para que las investigaciones sociales o naturales que realizan nuestros académicos y estudiantes en territorios con conflictos sociales no desemboquen en crímenes contra nuestros miembros?, ¿Qué garantías institucionales existen para los investigadores y estudiantes que analizan un movimiento social contrario a los intereses de los sectores poderosos y privilegiados del país, no sean vinculados y en consecuencia criminalizados por sus intereses académicos?, ¿Qué garantías institucionales existen para que la participación crítica, directa y comprometida de cualquier miembro de nuestra comunidad universitaria sea respaldada por la confianza en la formación y pensamiento que se genera en nuestra universidad consecuente con las necesidades de nuestro tiempo?, ¿Qué garantías institucionales existen para que los defensores de los derechos individuales, humanos, laborales, comunitarios, de género y universitarios que pertenecen a nuestra universidad puedan realizar su labor amparadas por la vocación justa y pública que dio origen y sentido a nuestra casa de estudios?, ¿Qué garantías existen para que al interior de nuestra universidad las manifestaciones en defensa de estos mismos derechos no sean reprimidas con amenazas (como hoy pasa en la Unidad Iztapalapa) similares a las que realiza el Estado con los que critican sus políticas?

La respuesta a todas estas preguntas es la misma: el silencio no garantiza nada.

Por desgracia el mutismo institucional de nuestras actuales autoridades no es nuevo. El año pasado, Luis Eduardo Cisneros, también estudiante de la Unidad Xochimilco, fue secuestrado y asesinado por la policía municipal del Chalco, su cuerpo apareció semanas después en el mismo forense que fue buscado por primera vez de tal modo que por la descomposición de sus restos fue imposible determinar que la tortura fue la causa de su muerte, sin embargo, las declaraciones e indagatorias posteriores apuntan en ese sentido. Luis Eduardo, también mostraba una responsable inquietud sobre los problemas sociales y la respuesta del Estado ante su activismo fue su muerte. Hoy no ha habido castigo a los responsables y el respaldo de las autoridades de nuestra universidad a este caso se manifestó tres semanas después de que la comunidad exigió al rector una tibia declaración. ¿Cuánto tendremos que esperar en esta ocasión?

Contrario a la actitud pasiva del Dr. Lema, en otras ocasiones estudiantes de licenciatura o posgrado y académicos de nuestra universidad han sido reprimidos por el Estado, ya sea con secuestro o encarcelamiento y en dichos casos las autoridades de inmediato ha respondido, si bien no de una forma contundente, si por lo menos exigiendo las garantías de nuestros compañeros y profesores. Similarmente, en otras universidades hermanas como la UNAM, la respuesta ante la represión estatal no se han hecho esperar, por ejemplo, recientemente el Dr. Narro declaró públicamente, partiendo del principio universal de inocencia, que si el ministerio público tuviera pruebas en contra de Lucia Morett las mostrara. Y similar al caso de Ramsés, no existen tales pruebas.

En los próximos meses el Dr. Lema dejará la rectoría de nuestra universidad y frente al mensaje que ha mandado el Estado, no solo a nuestra universidad, sino a todas las universidades públicas del país, nos debemos preguntar si el cuerpo unipersonal o colegiado que rige o regirá nuestra casa de estudios debe estar compuesto por estadistas o por burócratas. El Estado ha mandado un mensaje y la respuesta de toda la comunidad universitaria incluyendo a sus autoridades aún está en espera.

Castigo a los responsables de los crímenes cometidos contra Ramsés Villareal

Libertad a todos los presos políticos

Ningún joven más criminalizado por pensar


Estudiantes de la UAM

Nuevo comunicado del SME

A las organizaciones sindicales, sociales y políticas,
Al pueblo de México,
A los medios de comunicación:

El día de hoy 11 de octubre pasará a la historia de nuestro país, una nueva manera de gobernar, esto es, a decretazo limpio. El gobierno federal pretende regresar a los tiempos de la dictadura de Porfirio Díaz, donde los trabajadores carecían de derechos y garantías constitucionales. Como ya es del conocimiento público, por la noche del 10 de octubre nuestras instalaciones fueron ocupadas por agentes de la Policía Federal Preventiva con total inconstitucionalidad e ilegalidad, e incluso de manera violenta, en algunos centros de trabajo.

Que quede claro, desde anoche, las autoridades federales que ordenaron la ocupación de Luz y Fuerza del Centro son los absolutos responsables de cualquier interrupción o disturbio que ocurra en nuestra zona de atención, si siguen creyendo que la ciudad de México es Guadalajara, allá ellos, la complejidad del Área Central de Control, no tiene comparación con el resto del Sistema Interconectado Nacional. Las victimas de tales interrupciones serán, sin duda alguna, los habitantes de toda la zona metropolitana. Nunca, los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas.
También hoy por la mañana, los trabajadores agremiados del SME, realizamos un masivo mitin de repudio con la presencia de nuestros aliados de diversas organizaciones sindicales y populares. Refrendamos en dicha concentración, nuestra absoluto rechazo al “decreto de extinción” de Luz y Fuerza del Centro, a la desaparición de nuestro Sindicato y a la perdida de nuestros derechos constitucionales y legales.
Al medio día, asistimos a una reunión con Fernando Gómez Mont secretario de gobernación, a quien le planteamos nuestras exigencias, a saber: la derogación inmediata del “decreto de extinción” de LyFC; el retiro de las fuerzas policiacas y militares de nuestros centros de trabajo y el cese a la política criminal de hostigamiento a nuestros compañeros, y por último, el establecimiento de una mesa de diálogo verdadero para resolver los problemas técnicos y financieros de LyFC.
Pero, siguiendo la vieja conseja de su maestro Carlos Salinas de Gortari, Gómez Mont ni nos ve ni nos oye. Ello nos obliga a recurrir a otras instancias del Estado, en este caso, a la Cámara de Diputados, con quienes entablaremos una Controversia Constitucional con el apoyo de diversas fracciones parlamentarias, paralelamente, recurriremos al amparo por parte de cada uno de los trabajadores miembros de nuestra Organización Sindical.
No, no será nada fácil derrotarnos, ha empezado a derramarse la siempre generosa solidaridad obrera y popular hacia nuestro Sindicato, multiplicaremos ese trabajo y esos lazos fraternos. Por ello, este próximo jueves 15 de octubre habremos de realizar una intensa jornada de movilizaciones a lo largo y ancho del país, en la ciudad de México la manifestación se llevara a cabo a las 16 horas del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino.
De nueva cuenta, la clase obrera hará sentir sus pasos por los caminos de la República, en la defensa inclaudicable de la Soberanía Energética, del Patrimonio Nacional, de los Derechos de los Trabajadores y las Libertades Democráticas; junto a esos pasos obreros, caminaran también los descalzos pies campesinos e indígenas; la inteligencia de nuestra juventud, artistas e intelectuales, la fresca silueta de nuestras mujeres, y en fin, la verdadera Patria, harta ya de de tanta abyección ante los poderes imperiales.
Porque una voz inmensa, gigante y digna, recorre ya el vasto territorio nacional, junto al ¡YA BASTA! de los hermanos indígenas, resuena el grito obrero del ¡NO PASARAN!
Fraternalmente
“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”
México D.F. a 11 de octubre de 2009
Comité Central y Comisiones Autónomas
Subcomités Divisionales y Comisión de Trabajo

Acometida contra el SME

Escrito por Arturo Alcalde Justiniani

En la desbocada acometida del gobierno federal contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se han utilizado todos los recursos. En primer lugar, mezclar un diferendo interno del gremio vinculado con la conocida toma de nota, con la situación de la empresa y su contratación colectiva; y en segundo término, implementar una campaña en contra de los trabajadores y sindicatos del país, como si todos fueran de la misma calaña.

Para ello, el gobierno se ha apoyado de algunas plumas, televisoras y vergonzosos desplegados, varios de ellos suscritos por personajes de reputación muy dudosa, que buscan generar encono contra los trabajadores del país, particularmente de los electricistas a partir de verdades a medias, aprovechando la legítima irritación del público usuario por las limitaciones del servicio eléctrico, pretendiendo convencernos de que todos los males de Luz y Fuerza del Centro provienen de la conducta de sus trabajadores, evadiendo la propia responsabilidad gubernamental.

En este conflicto, resulta esencial poner cada tema en su lugar para no ser parte de este linchamiento: el papel que de acuerdo con nuestras leyes corresponde a la autoridad laboral registradora, la solución del diferendo interno del gremio en un entorno de autonomía y democracia, y la necesidad de que la empresa cumpla con las exigencias propias del servicio público que presta.
La toma de nota, en la particular interpretación del gobierno, es un claro vestigio del sistema corporativo priísta que hemos sufrido muchos años. Mediante ésta, el gobierno se abroga el derecho de controlar a los trabajadores y decidir desde el nacimiento mismo de los sindicatos, hasta la autorización periódica de sus directivas. Cuando se trata de un simple procedimiento administrativo en que el papel de la autoridad es de simple fedatario.
Los panistas, siendo oposición, propusieron la supresión de la toma de nota, así lo acreditan sus proyectos de ley y el posicionamiento de sus fracciones parlamentarias. El propio Vicente Fox, días antes de su elección, el 7 de junio de 2000, suscribió públicamente un compromiso ante organizaciones y personalidades de la sociedad civil, en su octavo y noveno apartado protestó eliminar el trámite de registro y de la toma de nota ante la autoridad laboral y establecer el registro público de sindicatos y contratos colectivos. El organismo encargado de dicho registro será público y autónomo del Poder Ejecutivo. Por lo visto, estos reclamos se han quedado en el cajón mientras han sido gobierno; probablemente cuando dejen de serlo lo reivindicarán de nuevo: ésa es la historia de nuestro país.
Los actos de la autoridad deben someterse a las normas vigentes. Conforme a la Constitución, la Ley Federal del Trabajo y el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo vigente en nuestro país, con una jerarquía incluso superior a la ley mencionada, los sindicatos no requieren de autorización previa de la autoridad para funcionar, y ésta debe abstenerse de toda intervención que tienda a entorpecer su ejercicio legal (artículo 382 de la ley y 3.2 del Convenio 87).
También es ilegal suspender administrativamente su personalidad impidiéndoles el cumplimiento de su objeto, ya que se deja en estado de indefensión a sus miembros (artículo 370 de la ley laboral y 4 del Convenio 87). En el caso del SME, esta suspensión se actualiza al limitarle el cumplimiento de sus tareas desde hace más de dos meses, negarles la disposición de su patrimonio con la intervención de sus cuentas, sostener la tesis de que carece de representantes legales y rechazar de manera absoluta la toma de nota.
Para muestra un botón: conforme al artículo 375 de la ley en la materia, la autoridad registradora tenía tres días para contestar la toma de nota y se ha dilatado más de dos meses, confundiendo el plazo que la ley establece para el registro de un sindicato, al que corresponde a la toma de nota de una directiva. Para dimensionar el daño que se hace al gremio, podríamos proyectarlo a otro tipo de personas morales. Imagínese los estragos que se harían a la Ford o Televisa si no pudieran acreditar su personalidad jurídica, ni defender sus intereses por periodos prolongados, pondrían el grito en el cielo. Quienes aplauden estos actos autoritarios deberían valorar que más tarde podrían ser víctimas de los mismos.
Es claro que existe un diferendo interno en el SME. La pequeña diferencia de votos en el amplio universo de sus trabajadores da cuenta de ello. Como en cualquier organización democrática debe respetarse la voluntad mayoritaria. Si viviéramos un verdadero estado de derecho, la solución sería muy simple: los inconformes van con el juez y si hay signos de duda en la elección,
se convoca a una nueva consulta. En el nuestro, no existe ese árbitro imparcial.
Corresponde al sindicato resolver por la vía democrática esta controversia, debiendo existir la apertura suficiente de ambas partes para admitir este ejercicio democrático con el fin de sacar la pelota de la cancha del patrón-gobierno. La añeja tradición democrática de este gremio es suficiente para entender que el reclamo de autonomía es consustancial con el respeto a la voluntad mayoritaria y su acreditamiento fehaciente.
Por lo que se refiere a Luz y Fuerza del Centro, la operación eficiente de la misma es una necesidad insoslayable. Se trata de un servicio público fundamental que obliga a una operación y administración eficiente y transparente, sujeta a condiciones de trabajo sustentables tanto para el personal de base como de confianza, conforme a una política racional de financiamiento.
Este proceso es propio de la negociación colectiva, en consecuencia corresponde a la administración y trabajadores afrontarlo y tomar las medidas que sean necesarias para tal fin. La propia ley otorga los medios para ello. Valga repetirlo: este tema no debe mezclarse con el conflicto gremial que los trabajadores y sólo ellos deben resolver para bien propio, del sindicalismo tan acosado en este tiempo y del propio país.

Comunicado de la Unión de Juristas de México en torno al decreto calderonista

ILEGAL LA TOMA, REQUISA Y LIQUIDACIÓN DE LA COMPAÑIA DE LUZ Y FUERZA DEL CENTRO

Domingo 11 de octubre de 2009, 1 am.
Hace apenas unas horas y en estos momentos la Policía Federal Preventiva, con apoyo a discreción del Ejercito, está tomando furtivamente el control de las instalaciones de la compañía Luz y Fuerza del Centro (LyFC), en el Distrito Federal y en Necaxa, Cuernavaca, Pachuca, Pedregal y Lechería.
El pretexto, el gobierno federal lo hace con la tesis de que es incosteable la (LyFC), y para ello, publican hoy en la madrugada de este domingo 11 de octubre, en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se extingue el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro (LyFC).La medida forma parte de la ofensiva laboral que el régimen opera desde hace varios años en contra del sindicalismo democrático, aprovechando las pugnas internas de la dirección del SME, relativas a la inconformidad de sus elecciones internas para elegir una parte de la dirección central, incluido el nombramiento y la elección de su secretario General.
El Decreto es jurídicamente ilegal al no haberse producido con los motivos y fundamentos del caso, hacerlo en domingo, día inhábil, sin consulta con los afectados y sin que exista un peritaje que avale la decisión política de Felipe Calderón, quien ha tenido el estricto interés de anular al SME y llevar a cabo las privatización eléctrica y consumar la reforma laboral neoliberal.La acción transgrede el constitucionalismo social y los derechos laborales de los trabajadores electricistas y del SME, así como los intereses nacionales, por ello, requerimos en este momento, llamar a la alerta roja, trabajar por la mayor unidad de los trabajadores y organizaciones sociales, para establecer la defensa legal, con la acción de inconstitucional de legisladores progresistas del Congreso o bien un amparo individual masivo de los electricistas y ciudadanos en contra del Decreto, para tratar urgentemente de obtener la suspensión provisional del Decreto y desde luego, la acción unitaria de las organizaciones en contra de la medida, mediante las acciones que se fijen el domingo 11 de octubre, a las 9 horas, en sesión en el local de la alianza de tranviarios y a las 11 en el monumento a la Revolución, según citan los dirigentes del SME.La confrontación no es la salida, agrupemos las fuerzas y acciones y desconcentremos la protesta jurídica y social en todo el país. Fraternalmente. Comité Ejecutivo nacional de la Unión de Juristas de México
Responsables: Eduardo Miranda Esquivel, Jesús Cervantes Esparza, Hilda Venegas Negrete, Cesar de León Guadiana y Pablo Franco Hernández.

Para apoyar mejor a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas

Reproducimos a continuación una serie de recomendaciones documentales enviadas por un camarada luchador social.

Para apoyar mejor a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas.

1° Debemos de conocer más a fondo el conflicto.
2° Informarse para pasar a la acción.
3° Organizar, invitando a más mexicanos en la solidaridad con los trabajadores.
4° Leer, estudiar, generar conciencia de lo que estamos viviendo.
5° Compartir materiales, con la familia, compañeros de trabajo y amistades.

La privatización silenciosa de la CFE y de PEMEX

http://www.youtube.com/watch?v=tZuGgbmhbY8

ANTECEDENTES DEL ACTUAL CONFLICTO:

Nacionalización de la Industria Eléctrica

http://www.youtube.com/watch?v=pVC6X482Fr0&feature=related

Historia de la empresa Luz y Fuerza del Centro.

http://www.youtube.com/watch?v=LW0Uu6vvzVw

Historia del Sindicato Mexicano de Electricistas.

http://www.sme.org.mx/construccion_frame/UntitledFrameset-3.htm

Nos quieren quitar la Luz a Fuerza.

http://www.youtube.com/watch?v=-L8hOLnNZtY&feature=related

Debates relacionados con el Sindicato Mexicano de Electricistas en la cámara de diputados.

http://www.youtube.com/watch?v=C4V9lsew_uo&feature=related

LA GRAN VENTA UNA PELICULA SOBRE LA PRIVATIZACION 1

http://www.youtube.com/watch?v=p6ZuPGWD-SQ

“SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS”

ABELARDO CUELLAR

¿Quiénes y por qué atacan al Sindicato Mexicano de Electricistas?

Rebanadas de Realidad - PPS, Ciudad de México, 07/10/09. El Sindicato Mexicano de Electricistas, SME, ha combatido decididamente contra los constantes intentos por privatizar la industria eléctrica. Desde el 2 de febrero de 1999, cuando Ernesto Zedillo mandó al Senado una iniciativa para reformar los artículos 27 y 28 de la Constitución con ese fin, el SME se puso en el centro del combate en defensa de esa, su fuente de trabajo, que es una industria vital para la independencia de México, y no ha bajado la guardia desde entonces. Lleva diez años defendiendo ese patrimonio de nuestro pueblo, mismo período que los magnates del capitalismo mundial y local llevan ansiándolo para su lucro y beneficio privado, con la complicidad de los gobiernos de Fox y Calderón, sucesivamente. Por eso, los gobiernos entreguistas y sus amos, los más poderosos capitalistas del mundo y locales sin patria, atacan y han atacado al SME, desde entonces, y han tratado de quebrarlo por todas las vías.

La ofensiva actual, más brutal que otras, forma parte sin embargo del mismo enfrentamiento.El SME asumió una forma de lucha que por su eficacia enfureció a los neoliberales. Se trata de la línea unitaria que enlazó a organizaciones y grupos muy diversos en el Frente Nacional Contra la Privatización de la Industria Eléctrica, fuerza histórica que desplegó una movilización que fue capaz de derrotar la intentona privatizadora de Zedillo. Los neoliberales todavía hoy se lamentan de esa derrota; han intentado revertirla una y otra vez, y vengarse de sus vencedores. El SME respondió a las sucesivas agresiones posteriores contra el propio sindicato y la industria eléctrica, con una más amplia y solidaria unidad con muchas otras fuerzas en lucha contra el neoliberalismo, formando parte de sucesivas articulaciones frentistas como el Diálogo Nacional por un Nuevo Proyecto de Nación, entre otras.

Esto lo ha mantenido sin tregua en la mira de sus enemigos.La reciente fase económico-financiera de la crisis del sistema capitalista mundial ha exacerbado el apetito de los magnates del capitalismo por apoderarse de las riquezas energéticas de México, y ya le exigen a Calderón que realice una nueva oleada de privatizaciones y "reformas estructurales"; de no hacerlo, quedará a los ojos de sus amos como ineficiente e indigno de seguirlo sosteniendo, como lo han hecho con él y con sus antecesores, a pesar de la voluntad popular. El SME es el primer obstáculo que el gobierno tiene para cumplir con esa exigencia del imperialismo, de ahí su urgencia por destruirlo.

Los enemigos del SME, como se ve, son: El gobierno actual, en tanto que es un eslabón más de los gobiernos neoliberales en su conjunto, entreguistas y viles. La burguesía proimperialista que tomó la dirección de la vida pública a partir de la década de los ochenta, y que la ejerce a través no de un solo individuo en particular ni de un partido político, por negativos que sean uno y otro -como lo son Calderón y el PAN, en efecto- sino de todo el sistema político y de partidos actual, que fue creado con el fin de instaurar la dictadura de esa fracción de clase social, por encima de la gran mayoría de los mexicanos. Y los poderosos capitales que dominan los mercados del mundo, entre ellos el de los energéticos, es decir, el imperialismo actual.Tan poderosos enemigos atacan al SME porque son hostiles del sindicalismo en su conjunto, porque la organización de los trabajadores no encaja en sus planes. Porque son enemigos más enconados todavía de los sindicatos que no se pliegan a sus intereses con docilidad, como el de los mineros y el propio SME. Y en este caso concreto, sobre todo, por su lucha en defensa de la industria eléctrica, como ya se dijo, y por su unión solidaria con otras fuerzas en lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo. Por eso mismo, porque sus enemigos son nuestros enemigos, nuestra plena solidaridad es indispensable y debemos darla sin regateos. Como ya lo han manifestado el Movimiento de Liberación Nacional y el Diálogo Nacional por un Nuevo Proyecto de Nación, entre muchas otras fuerzas populares. ¡Trabajadores electricistas de la CFE, independientemente de toda diferencia interna, justa o no, es indispensable cerrar filas, todos, en defensa de la integridad del SME, en contra de todo intento gubernamental de meter sus manos corruptas en la vida sindical, porque es claro que el gobierno no actuará a favor de uno u otro grupo, sino para destruir al sindicato!¡Trabajadores de México de todas las ramas de la producción, en necesario cerrar filas en una lucha solidaria con los compañeros electricistas del SME, sin limitación alguna!¡Pueblo de México, la defensa del SME es hoy la defensa de los intereses de todos los obreros, los campesinos, los maestros de escuela, los intelectuales y artistas con compromiso social, las mujeres, los jóvenes, los pueblos originarios!

¡Luchemos todos hombro con hombro en la defensa del SME!

¡Viva la unidad de la clase obrera y todas las capas populares de la población!

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